La Policía Nacional ha intervenido más de 2.800 cajetillas de tabaco que iban a ser distribuidas de forma ilícita en Arnedo

El valor de la mercancía intervenida supera los 12.000 euros y se ha descubierto dentro del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista

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La Policía Nacional ha intervenido más de 2.800 cajetillas de tabaco que iban a ser distribuidas de forma ilícita en Arnedo

La Policía Nacional ha intervenido más de 2.800 cajetillas de tabaco que iban a ser distribuidas de forma ilícita en Arnedo

Agentes de la Policía Nacional de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja han decomisado más de 2.800 cajetillas de tabaco valoradas en más de doce mil euros. Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando varias dotaciones de la Policía Nacional de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) se encontraban realizando un servicio enmarcado dentro del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista en las estaciones de transporte de pasajeros.

Fue en la estación de autobuses de Logroño donde observaron a una persona joven, en actitud sospechosa, que tras apearse del autobús recogía un par de maletas y diferentes bolsas en actitud huidiza. A este joven le estaba esperando otro varón en un vehículo y emprendían la marcha de una manera precipitada. Esta actitud llamo la atención de los agentes, que desde ese momento tomaron las medidas oportunas de prevención y protección, en virtud de que pudiera tratarse de cualquier tipo de amenaza.

Infracción grave a la Ley de Contrabando

Los agentes siguieron a estos dos individuos, hasta que decidieron interceptarlos y darles el alto. Tras asegurar la zona, con agentes especializados procedieron a abrir el equipaje que portaban, y ente la sorpresa de los policías, encontraron más de dos mil ochocientas cajetillas de tabaco en dos maletas y dos mochilas. Puestos en contacto y consultado Servicio de Vigilancia Aduanera de Agencia Estatal de la Administración Tributaria, se pudo comprobar que estaba valorada en más de doce mil euros, y que constituía una Infracción grave a la Ley de Contrabando.

La mercancía se había adquirido en el mercado negro en Barcelona, para posteriormente trasladarla en un autobús hasta Logroño, y de ahí trasladarse hasta Arnedo, desde donde pretendían distribuir la mercancía por toda la Rioja Baja.