Carmelo Montiel, el artífice que revolucionó las telecomunicaciones en el norte de España

Carmelo Montiel fue sin duda un visionario emprendedor en aquel momento, que apostó todo por cumplir una idea que poco a poco se fue convirtiendo en un sueño

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Eran otros tiempos los que corrían allá por el año 1989. Quién se iba a imaginar en aquella década lo que hoy se ha conseguido en materia de telecomunicaciones. La inmediatez y las innumerables formas y modos en las que se interconecta hoy el mundo eran impensables para la mayoría de los mortales de aquellos años de finales de los 80 en España. Incluso para los urbanitas de las grandes capitales que algo más cerca del mundo ‘moderno’ de aquella época estaban. Pocos eran los ‘locos’, con visión de futuro, que vaticinaban un mundo conectado entre sí, y que permitiese acceder a nuevos contenidos cruzando fronteras e incluso saltando océanos. El Arnedo de aquella época era un Arnedo más rural, diferente al que hoy conocemos, aislado de los grandes núcleos industriales debido a su ubicación geográfica, y alejado de las principales vías de comunicación terrestre y ferroviaria. Cuando “meaba el pájaro”, como se conocía en aquella época a las lluvias, se cortaban las ondas que permitían ver los pocos canales que llegaban a través de la red terrestre a las televisiones de los hogares de la ciudad del calzado. Fue en esta época, en 1989 cuando un joven arnedano enamorado de las telecomunicaciones y la tecnología, tuvo la brillante idea de montar una empresa que brindase a sus vecinos un servicio de calidad y terminase con aquellos numerosos cortes que tantos quebraderos de cabeza le producían ante las quejas de sus paisanos para que les solucionase el problema. Carmelo Montiel fue sin duda un visionario emprendedor en aquel momento, que apostó todo por cumplir una idea que poco a poco se fue convirtiendo en un sueño. Un sueño que contó a su vez con el apoyo económico y personal en aquel momento de Jesús Ángel Ruiz de la Torre y Román Palacios, además del apoyo indirecto de la coorporación municipal en aquel momento en el Ayuntamiento de Arnedo, como un bien positivo para el desarrollo de la ciudad. Con las dificultades de aquella época, que no fueron pocas, se consiguió fundar DTC. Fue a partir de este momento cuando comenzó el mayor reto para Montiel, que se incorporó a la Asociación Nacional de Cable, que en aquel momento estaba formada por 132 operadores. Tamibén pasó también a formar parte del grupo Open Cable, que ofrecía en aquel momento servicio de telecomunicaciones a tan sólo 12 comunidades autónomas.

Las hojas del calendario iban sucediéndose una detrás de otra desde aquel primer cliente que confió en esta empresa arnedana para conectarse al mundo. Tras dos intensos años cableando la ciudad del calzado, dotándola de todos los medios técnicos necesarios para ofrecer el mejor servicio, DTC consiguió ofrecer a sus clientes 20 canales de televisión, para que disfrutasen de una amplia oferta temática e informativa. Un hecho que supuso toda una revolución tecnológica en aquellos años, y que causó un verdadero impacto en la sociedad arnedana, que mostró un gran interés por estos servicios. La aventura que Montiel comenzó como un sueño, con el paso de los días, y poco a poco, fue palpando los resultados de su bendita locura, en la que pocos confiaban.

Aquellos años fueron difíciles para las telecomunicaciones, pues se carecía de una legislación y un patrón que controlase y organizase este amplio mundo de la tecnología. Estas redes estuvieron operando desde los años 80 fuera de un marco legar regulatorio, hasta que se dictó la Ley 42/1995 de las Telecomunicaciones por Cable, el 22 de diciembre del año 1995.

En el año 1993, Carmelo Montiel se lanzó a la aventura de fundar una televisión local, un desafío novedoso que dotaba a sus vecinos, muchos de ellos amigos, de un nuevo servicio de calidad. Fueron muchas las personas con las que Montiel contó a lo largo de esta aventura. Importante fue la labor de Olga Pérez Rivero, la cual tendió la mano a Carmelo de una manera desinteresada en un momento delicado por el que pasó la televisión años más tarde. Gracias a ella, la actualidad nuncá dejó de contarse.

Cada paso que fue dando en su camino, y que ha estado en constante marcha hasta la actualidad, fue en beneficio de su Arnedo y de sus paisanos. Fueron varias las ofertas que le invitaban a montar este gran entramado de telecomunicaciones en otros lugares de La Rioja, pues quienes los escucharon cuando todo era un anteproyecto, sabían de lo bueno que iba a resultar una vez puesto en marcha el proyecto. Pero Montiel lo tuvo claro desde el primer instante, que de dar el paso iba a ser en su ciudad natal.

Con este medio de comunicación local al servicio público y de la información, se fue consolidando la empresa. Hoy, 27 años después, Arnedo Televisión sigue fiel al espíritu con el que se creó, pues se emiten diariamente las noticias informativas más relevantes de la actualidad social, política, económica, cultural y deportiva de la ciudad de Arnedo y del resto de municipios de la comarca, además de otros programas y coberturas especiales de elevado interés para la ciudadanía.

En 2001 llegó la era de la informática, y el mercado ofrecía una velocidad de 56 Kbps para conectarse a internet entre las 6 de la tarde y las 8 de la mañana, siempre y cuando en casa no se estuviese llamando por teléfono. Fue entonces cuando se decidió fundar la empresa Triunfotel, convirtiéndose en la primera empresa de España en ofrecer tarifa plana de Internet las 24 horas del día a velocidades de 64/128 y 256 Kbps.

En 2004 se instaló una red de antenas para dar servicio de Telefonía IP e Internet de banda ancha a los pueblos y ciudades de La Rioja, llegando hasta nuestros días a casi el cien por cien de todas las localidades de la provincia, la zona de la Ribera de Navarra y parte de la zona más próxima de Aragón. Y desde el año 2015, Triunfotel también inició su expansión nacional en las localidades extremeñas de Miajadas, Escurial y Campo Lugar, de la mano de empresas locales que fueron avalando la calidad del servicio y velando por la satisfacción de los clientes.

En 2007 se dio el salto a la Fibra Óptica y se trajo hasta la ciudad un cable capaz de transmitir datos a la velocidad de la luz. En aquel momento se decidió dividir Arnedo en 16 nodos principales y dotarlos de fibra óptica para dar servicio a los primeros clientes en sus propios domicilios. Se instaló también el cable en los polígonos industriales, y se consiguió dotar a las empresas de Internet Simétrico, con idéntica capacidad de subida de información que de bajada, imprescindible para los programas corporativos de las empresas, además de facilitar un trabajo más ágil a través de videoconferencias y telefonía IP.

Gracias a su trabajo y tesón, hoy Carmelo Montiel es vicepresidente de telecomunicaciones de la Federación de Empresarios de La Rioja. También, es presidente de la empresa Open Cable, un conglomerado que aglutina a varias empresas del mismo sector.

En definitiva, más de 30 años de experiencia que han situado a las empresas Triunfotel y DTC a la vanguardia de las telecomunicaciones, ofreciendo en plena era digital de la información servicios de Televisión en HD, Internet de fibra óptica, banda ancha, telefonía fija, llamadas y datos para el móvil, información y publicidad en medios de comunicación, televisión, prensa, redes sociales…

UNA VIDA DEDICADA A SU FAMILIA, AMIGOS Y VECINOS

Carmelo Montiel es un arnedano de pura cepa, que nació el 17 de febrero de 1955. Hijo de una familia humilde dedicada al sector de la carpinteria, profesión de la que Montiel se desvinculó por cumplir su sueño pero de la que nunca se abandonó al completo, ya que también es un apasionado de carpinteria y la manualidades. Prueba de ello, y como anecdota, cabe destacar el inmenso dinosaurio que construyó junto a un grupo de amigos en la zona de Navalsaz. La semilla primera con la que más tarde se desarrolló todo el plan turístico de la zona. Montiel mostró siempre su interés por la electrónica, especializándose en estudios de telecomunicación. Tras formarse, fundó su primera empresa, Electrónica Montiel S.L. con la que dio sus primeros pasos, con la ayuda después de su mujer Amparo Pérez.

Montiel ha destacado siempre también en el mundo del atletismo, pues su afición por este deporte le llevó a fundar junto a una cuadrilla de amigos el club de atletismo Rai 77. También fue presidente de la Peña Ciclista Sendero, y hoy forma parte del grupo de correr Kan de Vico. Sin duda, su obra estuvo siempre vinculada a su Arnedo.