Urdiales, en la última de San Mateo

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Sebastián Castella corta una oreja y Urdiales se va de vacío en la última de San Mateo

 

Jesús Rubio-Logroño

 

Plaza de toros de La Ribera (Logroño). Se lidiaron toros de Fuente Ymbro, de comportamiento desigual. El cuarto, del hierro titular, se lidió como sobrero y el quinto también fue un sobrero, en este caso de Juan Manuel. Dos tercios de entrada.
Diego Urdiales, de azul pavo y oro, pinchazo y estocada, aviso (ovación); estocada caída (silencio); media estocada, aviso (silencio).
Sebastián Castella, de tabaco y oro, estocada caída (silencio); estocada caída y dos descabellos (silencio); estocada (oreja).

 

Nunca segundas partes fueron buenas. Y así fue. La tarde de ayer no rompió la regla. La empresa apostó por el mismo cartel que hace un año fue apoteósico. Pero falló. Ni Castella, ni Urdiales ni Fuente Ymbro eran los mismos. Ayer fue la antítesis del capítulo pasado. Hay tardes que mejor recordar por lo que significaron. Y la de 2015 era para ello. Para recordar como rotunda y no por lo que ocurrió ayer. Sólo Castella consiguió cortar una oreja al sexto toro. Un animal con clase y transmisión en las embestidas. El mejor del encierro. El francés lo recibió en los medios con una serie de muletazos cambiados por la espalda que despertaron a un público con apenas esperanzas de que la tarde remontase. Inicio poderoso. Continuó con la diestra caligrafiando pasajes extraordinarios, templados y con ligazón. Faena bien estructurada y que caló en los tendidos. Mató de estocada y cortó la única oreja de la tarde. No tuvo más opciones. Con su primero, lo más torero vino a la verónica con el capote. Y posteriormente, cuando Urdiales lo quitó por delantales. Fue un animal reservón, con las revoluciones justas y sin transmisión en las embestidas. Castella lo intentó por ambos pitones templando al de fuenteymbro. Lo pasaportó de estocada caída. Silencio. En cuarto lugar lidió un sobrero del hierro titular. Un animal burraco, descastado y falto de fuerza que le impidió lucirse. Mató de estocada caída y descabellos. Silencio.
Urdiales regresó a La Ribera tras cortar una oreja el pasado domingo. Ayer tampoco fue su tarde, aunque lo intentó. En su primero sorteó un animal que humilló con clase y recorrido. Brindó al público una faena que comenzó con la mano diestra hilvanando muletazos estéticos y de gran pureza. Se gustó el de Arnedo. Hubo tandas en las que consiguió templar las embestidas con torería y ligazón calando en el tendido. Al final de la faena, el toro fue apagándose y Urdiales lo pasaportó de pinchazo y estocada. Saludó una ovación tras leve petición de oreja. En su segundo tampoco tuvo lucimiento alguno ante un animal que le faltó repetición en sus embestidas. Faena que brindó al cocinero Francis Paniego y que finalizó con una estocada caída y descabello. Silencio. En quinto lugar sorteó un astado inválido que fue devuelto a los corrales. En su lugar salió un sobrero de Juan Manuel Criado manejable, con movimiento y fijeza. Urdiales le realizó una faena con altibajos que le impidió calar en el tendido. Logró muletazos de buen gusto y torería. Mató de media estocada caída tras aviso y fue silenciado.