La romería de San Marcos cumple 20 años sin el calor de sus cofrades

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Hay eventos que todavía deberán esperar para volver al calendario arnedano de actividades, como es el  caso de la Romería de San Marcos y de la Virgen de Hontanar. A través de una circular, el hermano mayor de esta cofradía, Francisco Jiménez, expone que este año se cumplen 20 años desde que se recuperó la tradición de subir a la ermita en romería y jugar al toro, ese peculiar acto en el patio de la ermita de San Marcos, en el que torean aficionados y autoridades, incluido el cura.

Por ello, para no dejar pasar por alto esta fecha tan señalada, desde la cofradía de San Marcos y de la Virgen de Hontanar van a repartir gratuitamente a todos los hermanos que forman esta entidad una caja de botellas de vino con una etiqueta especial en la que queda reflejada esta fecha.

El reparto se llevará a cabo en la sede de la Asociación Amigos de Arnedo a partir de hoy miércoles, y se prolongará hasta este viernes. Así que, todos los hermanos de esta cofradía podrán pasar a recoger sus botellas de vino entre las 8 y las 9 de la noche

A través de la circular, expone Jiménez que tienen “esperanza y certidumbre de que con las vacunas este mal sueño pasará pronto. Estamos seguros de que hay futuro y vida, más si cabe en una cofradía como la nuestra, que por tener historia y pasado sabe mirar al futuro con esperanza”.

Concretamente, esta cofradía tiene más de cinco siglos de antigüedad. “Es un homenaje a nuestros mayores, manteniendo y fomentando sus creencias, costumbres y tradiciones, especialmente esta romería y el Juego del Toro, a los pies de Isasa”.

El 21 de abril de 2002 se inauguró la Ermita y comenzó a recuperarse la tradición de la romería. Fue el obispo Ramón Búa Otero el que bendijo este nuevo espacio, y estuvo acompañado por Pedro Sanz, presidente de La Rioja en aquel momento, y José María León Quiñones, alcalde de Arnedo.

Por último, a través del escrito que les ha llegado a todos los hermanos, Francisco Jiménez quiere recordar “a los dos sacerdotes admirables que siempre estuvieron y estarán con nosotros, D. Felipe Abad León y D. Luis María Cuevas, que nos obsequiaron con sus inspiración, dedicación y apoyo”.