PATRIMONIO Y TURISMO: LA CUEVA DE LOS CIEN PILARES

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«Hay mimbres para seguir trabajando en este Arnedo que es el más antiguo, con más arraigo y el más entrañable»
Arturo Colina (Presidente de la ADR La Rioja Suroriental)

Arnedo cuenta ya con uno de los recursos turísticos más entrañables de la ciudad. Y es que además de la cueva de titularidad privada, y tras la inauguración el pasado viernes de la Cueva de los Cien Pilares y su adaptación para ser visitada, ahora se añade una cueva vivienda; un centro etnográfico que explica los usos y las costumbres del Arnedo de gran parte del siglo XX. En este espacio al que se accede por la calle Sol, también reformada para la ocasión, el visitante se adentra en todo un hogar arnedano ubicado en esta oquedad del cerro. Habitaciones adornadas al detalle gracias a la colaboración desinteresada de los ciudadanos que han donado los objetos decorativos, estancias adecuadas para la ocasión: cocina, leñera, cuadra y hasta un rincón para la tarea. En definitiva un centro de interpretación que hace las veces de museo y muestra, también a través de paneles explicativos, la forma de vida de los arnedanos hasta hace relativamente poco.
Cuando el visitante sale de esta cueva vuelve a encontrarse con el presente aunque con la mirada puesta en la parte antigua, el Castillo custodiado por Santa Eulalia y la Iglesia de San Cosme y San Damián. Subiendo por el cerro a través de unas escaleras se encuentra con la necrópolis, pendiente de explotar turísticamente, pero explicando en parte los orígenes de esta zona arnedana. Continúa el camino, ahora frente al Arnedo moderno y las vistas del valle y Peña Isasa, y el visitante llega a la puerta de la Cueva de los Cien Pilares, que hace las veces de entrada a una máquina del tiempo. Bajando por la escalera de caracol se accede a la primera de las salas de la cueva recién inaugurada, en la que los recovecos y los ventanales permiten admirar poco a poco los usos religiosos de esta estancia, caminando sobre una tarima de madera y paseando en por el interior del cerro. Una parte fundamental de la historia de Arnedo y fuente de riqueza patrimonial y turística.
Pero no todo queda ahí, el encanto de esta cueva se ve reforzado por la iluminación LED que permitirá realizar visitas nocturnas, meterse de lleno en la magia y la solemnidad que aporta la luz tenue de este espacio, y de nuevo deleitarse con el Valle del Cidacos y sus gentes, a través de las magníficas vistas sobre los municipios más cercanos, iluminados en horas vespertinas.
Se trata, en definitiva, de un conjunto de cuevas que aúnan los elementos básicos de la historia de los arnedanos, explican al visitante los usos de estos espacios y llenan de orgullo y arraigo el sentimiento de los arnedanos.
Las visitas se podrán realizar los viernes, sábados y domingos a las 16.30 h de la tarde, y los sábados también a las 10.00 de la mañana. También en grupo entre semana en un horario pactado con la oficina de turismo. Las entradas se podrán adquirir en el Nuevo Cinema o en el teléfono de la oficina y es preciso concertar la visita previamente.
Los partícipes de haber conseguido llegar hasta aquí, la Asociación de Desarrollo Rural La Rioja Suroriental y el Ayuntamiento, se felicitan no sólo por el trabajo de las administraciones y colectivos, sino por el altruismo de los voluntarios que han permitido la limpieza de estas cuevas y la adecuación de las mismas. Igualmente destacada es la labor de los técnicos pertinentes, la Brigada de Obras y la técnico de Turismo Ludi Moreno.
Ya no hay excusa para disfrutar de nuestro patrimonio y nuestra historia, en esta ocasión a través de la Cueva de los Cien Pilares y sus espacios anexos, aprendiendo un poco más sobre la evolución de los arnedanos en un lugar tan emblemático como son las entrañas del Cerro de San Miguel, y descubriendo Arnedo desde la quietud y la tranquilidad que ofrecen estas vistas privilegiadas.