César Bona llenó el Cervantes

695

“Una de las misiones que tenemos los maestros y el sistema educativo en general es hacer que los niños tengan ganas de ir al colegio y ganas de volver al día siguiente, así que tenemos que plantearnos ciertas cosas”

César Bona (Profesor)

“La educación debe estar por encima de cualquier gobierno”. Así comienza el libro “La nueva educación” publicado por César Bona. Un profesor que desde hace un año está llenando salas y auditorios. El pasado 2015 fue elegido uno de los 50 candidatos, el único de nacionalidad española, al Global Teacher Prize, considerado por el Premio Nobel de los profesores, y desde entonces ha puesto el tema de la educación actual sobre la mesa, convirtiéndose a su vez en la voz de muchos docentes. Y los arnedanos tuvieron el privilegio de escucharlo en la jornada de ayer, dentro del ciclo “Febrero es Pública”, organizado por los centros educativos públicos arnedanos. En su segunda jornada, Bona llenó completamente el Teatro Cervantes para explicar “¿De qué están hechos los niños?”.
Para este licenciado en Filología Inglesa y diplomado en Magisterio la creatividad, curiosidad o imaginación son valores que los maestros deben saber potenciar en los escolares. Por ello,  César Bona considera esencial motivar a los alumnos y estimular su potencial,  convirtiendo las aulas en un lugar al que quieran ir y en el puedan expresarse.
Así lo hizo en la mañana de ayer aquí en Arnedo, con el centenar de alumnos de 5º de Primaria de los colegios La Estación y Antonio Delgado Calvete que se reunieron en el salón de actos del Instituto Virgen de Vico para mejorar su expresión oral. Con su habitual capacidad para conectar con los chavales, César Bona impartió el taller “Exprésate”, ofreciéndoles algunas pautas para hablar en público, algo que todavía hoy produce vergüenza y nervios en muchas personas.
Con juegos y actividades variadas, niños y adultos, dejaron la máscara de la vergüenza a un lado, para expresarse con naturalidad. Las pausas, la mirada, el acompañamiento con las manos, el ritmo de la exposición, fueron algunos de los aspectos que se tocaron en este taller, y que según Bona, deberían ser trabajados desde las escuelas de primaria hasta las universidades.
Actualmente, César Bona es profesor en el Colegio Puerta de Sancho de Zaragoza, pero en todos los centros en los que ha estado, independientemente de si era un colegio rural de seis niños con problemas de cohesión en el aula o una clase con alumnos que no sabían leer, ha sabido sacar lo mejor de ellos. Su clave es la empatía y la capacidad para detectar lo que les falta y todo aquello que puede motivar a los alumnos, aunque a veces la rutina de estudio puede dificultar este proceso.
Despertar su creatividad, que los escolares desarrollen un espíritu crítico y que sepan plantear alternativas son aspectos fundamentales para este maestro, que considera que es necesario que desde los centros escolares se invite a los alumnos a participar de una sociedad de la que forman parte, animándolos a mejorarla.
La clase de César Bona es un sencillo espacio que alberga un completo engranaje de relaciones, actividades y normas. Las grandes mesas están agrupadas a modo de continentes, y cada cierto tiempo cambia de sitio a los alumnos para que vivan en lugares diferentes. Cada niño o niña tiene su función, desde el cabeza de los sublevados ( que recoge las quejas anónimas) hasta el abogado, pasando por la lista blanca de los altruistas o la lista negra de los que hablan demasiado. Son algunas de las peculiaridades del sistema de trabajo de este profesor defensor de educar en valores, de animar a los chavales a pensar por su cuenta y a ser responsables desde pequeños, y para el que los libros de texto son una herramienta más del proceso educativo.
Con su nominación al Global Teacher Prize, César Bona, no ha dejado de recibir llamadas e invitaciones para dar entrevistas e impartir charlas, poniendo el tema de la educación sobre la mesa, y sirviendo de altavoz de otros muchos docentes. Considera que los continuos cambios en la ley de educación no favorecen en absoluto un sistema educativo de calidad y, en su libro manifiesta que cuando se redacte o transforme esa ley se debería contar con los educadores que trabajan todos los días con niños y adolescentes. En este sentido, Bona reconoce que actualmente la educación está en un momento dulce, pero que hay muchas cosas que cambiar.
Algunos de los proyectos que César Bona ha realizado con sus alumnos han tenido una gran repercusión tanto a nivel nacional como internacional, como un corto de cine mudo que rodó con sus alumnos o la creación de la protectora de animales virtual “El cuarto hocico”, premiada por la Premio Príncipe de Asturias y Embajadora Mundial de La Paz Jane Goodall.
Pero al margen de los reconocimientos, estos y otros proyectos han motivado a sus alumnos, han estimulado su creatividad y curiosidad, dejando al descubierto su innegable talento. Porque para César Bona, ese es el camino por el que la educación debe avanzar de cara al futuro, en busca del compromiso social. Un objetivo que, como el propio  Bona recuerda, debemos alcanzar disfrutando de ello y contagiando a los demás.