LLevando ilusión a la India

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El Club Arnedo Veteranos lleva ilusión y ropa deportiva a niños de un orfanato de la India

Es más que de sobra conocida la faceta solidaria del Club Arnedo Veteranos, a través de la organización de partidos benéficos o por su colaboración con otros colectivos y asociaciones arnedanas para poner su granito de arena en aquello que se requiera. Pero esta vez la fraternidad de este grupo deportivo ha ido más lejos, tan lejos como a la India, donde han llevado a niños de un orfanato más de medio centenar de equipaciones deportivas.

La idea surgió del Club Arnedo Veteranos, y más concretamente  de Juan Manuel García “Juanito”, que por motivos de trabajo, dentro del Grupo Elastorsa, tuvo que viajar a la ciudad de Chennai, un estado al sur de la India. Pero antes de embarcarse en este viaje profesional, una idea apareció en la cabeza de este arnedano: ¿por qué no llevar un poco de ilusión y deporte a niños cuya vida no es, ni mucho menos, tan cómoda como la nuestra?
Y así, dicho y hecho, Juanito se puso manos a la obra y, respaldado por el Club Arnedo Veteranos, decidió reunir ropa y material deportivo para llevar a estos pequeños hindúes. Tanto el CD Arnedo, la Escuela de Fútbol y el Club de Fútbol Sala Camino Cienta atendieron a su llamada, donando entre los tres casi medio centenar de equipaciones y material deportivo. En total una maleta llena de ropa de 22 kilos, que Juanito añadió a su equipaje, además de una mochila cargada de ilusión ante lo que imaginaba iba a ser una gran experiencia.
Pero esas suposiciones se superaron con creces ya en su destino, que alcanzó el 1 de noviembre, y es que los miembros de la empresa Seinsa India, que visitó por motivos laborales, compartieron desde el minuto uno sus propósitos. Ellos fueron los que le pusieron en contacto con el orfanato “Good Life Center” y los que, de la mano de sus responsables, organizaron su encuentro con los más pequeños. Fue el 5 de noviembre cuando Juanito, cargado de nervios, ilusión y ropa deportiva se acercó hasta este centro, para hacerles entrega de los presentes. Un 5 de noviembre que probablemente Juanito siempre recordará por la cara de alegría, las palabras de entusiasmo, e incluso, las lagrimas de agradecimiento de los pequeños al recibir sus regalos. También hubo tiempo, antes de marcharse, para las canciones, para las fotografías de grupo y para los ‘selfies’. Juanito abandonó la India con el trabajo hecho, y sobre todo con la satisfacción de ver su deseo cumplido. Es cierto que este gesto no va a cambiar la, muchas veces complicada, vida de estos pequeños, pero también es verdad que en ocasiones está en nuestra mano llenarla de pequeños momentos de felicidad que hagan que su cara se ilumine con una gran sonrisa.